ESO NO SE LE HACE A UN GATO

Para Alejandro (1965-2012)

Ahora que hablamos en confianza, debo confesaros que hace ya poco más de un mes, en unas pruebas de control, mi médico me confirmaba que tenía un nuevo nódulo en el cuello, con sospechas de hiperplasia paratiroidea. Obviamente, para una persona que ya tuvo un tumor extraído en una cirugía hace once años, esta no es una noticia que alegre el día. En lo mental implica adaptarte a una nueva circunstancia: volver a luchar contra un huésped no deseado en una batalla larga en la que no se pueden adivinar los contratiempos que podrían sobrevenir. No obstante uno se prepara para todo, y piensa en todas las posibilidades; a veces también se asusta en noches solitarias, reflexiona en lo que ha vivido, en la intensidad de lo que se ha vivido y si ha sido capaz de cumplir ciertos sueños. Y el vaso comienza a vaciarse hasta alcanzar un estado de satisfacción con la experiencia, una especie de resignación en la que el final es visto solo como un proceso natural que a todos, más tarde o más temprano, nos llega. Con el vaso ya vacío, es más fácil irse.

Si os fijáis, este año me ha costado mucho encontrar un tema para mi primera entrada de enero. Y no porque no los hubiera, sino porque todos o casi todos los que me afectaban, tenían un tono triste y estaban relacionados con la muerte. El fallecimiento de dos de mis ídolos de juventud, Theo Angelopoulos y Wislawa Szymborska, por distintas circunstancias, habría podido provocar que me sentara a escribiros largamente. Pero después de tanto tiempo reconozco que soy un poco supersticioso, y no creí que hablar de muertes fuera una forma optimista de comenzar un año. Así que lo pospuse, tanto que me adapté a sus ausencias y ahora solo prefiero evocarlos en aquella época cuando marcaban las inquietudes del adolescente que fui.

En medio de las incertidumbres sobre el futuro, sobre la continuidad laboral, sobre la próxima ciudad que me habrá de acoger, de mis achaques y tribulaciones, he recibido la noticia de que en la repetición de la ecografía el diagnóstico se ha rectificado y al parecer en mi cuello todo sigue normalmente. Que la zona operada sigue tan inestable como antes, pero libre de huéspedes inesperados. Reconozco que mi cabeza dio un vuelco de alivio, como si de pronto ordenaran desarmarse a un ejército a punto de entrar en combate. En poco más de un mes, todo ha vuelto a la normalidad, y me pregunto si ha sido una prueba más para corroborar la fortaleza de mi carácter, para aflorar mis miedos más ocultos, una nueva advertencia de que efectivamente todo esto que conocemos se puede acabar mañana mismo, no importa lo que hagas, cómo estés, todo lo que te cuides o lo que seas capaz de dar. De pronto, mi vida se vuelve a llenar de las mismas variables que tenía a principios de enero, y sobre todo de variables más impredecibles, más fortuitas (que desaparecen extrañamente cuando el tribunal emite una condena).

En semejante grado relativo de quietud os escribo estas líneas. Como en una felicidad en ruinas. Mucha gente sigue en cambio muriendo ahí fuera, conocidos y desconocidos, y seguimos y seguiremos viendo un proceso natural como dolorosa pérdida. A veces incluso pienso en el “antojo” de esa pérdida como el destino de ciertos personajes dentro de una novela, mala, buena o regular. Vivir tiene esto, pérdidas y ganancias; saber que una de mis mejores amigas está a punto de conseguir engendrar su primer hijo tan deseado y buscado desde hace años, el mismo día en que acaba la terrible y angustiosa agonía del compañero de mi madre en una habitación a miles de kilómetros de Madrid. Literalmente. En agarrar la “suerte” con las dos manos, agradecer con humildad lo que nos ha sido concedido y levantar los ojos al camino que se despereza y llama. Porque amamos la vida, y porque somos como ese gato de la Szymborska que queda en el piso vacío tras la tormenta, y podríamos repetir con ella (con la nostalgia que nos da no tenerla ya para que nos pueda escribir o decir):

Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son esos.
La mano que pone el pescado en el plato,
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Se irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

~ por Félix Hangelini en marzo 14, 2012.

9 comentarios to “ESO NO SE LE HACE A UN GATO”

  1. Me alegro mucho, Félix. Por suerte, todo se quedó en un susto. Pero es verdad que estas cosas te hacen pensar en lo rápido que puede cambiar nuestra vida.

    • Y tanto que un susto. Un aviso para no descuidarse, que a tiempo algunas cosas pueden tratarse. Un beso, Sandri.

  2. Emocionante poema!… y días soleados para ti, Félix
    un abrazo

  3. Todo en la vida es impredecible, he vivido ya algunos años, he recibido muchos sinsabores y demasiadas pérdidas de seres muy allegados y puedo decir con certeza que para la muerte nadie se prepara, es muy difícil asimilarla y muy difícil también evadir la tristeza que ocasiona, aunque sepamos que hemos cumplido con nuestro deber y con nuestra conciencia. Todo lo que se diga al respecto es relativo a cada uno, pero todos, cuando sucede, lo sentimos de la misma manera, sin dudas.

    La vida también impone pruebas, tal y como dices, que nos hacen demostrarnos como nos “fortalecemos” para enfrentarlas, pero que también nos hacen meditar bastante, y es cuando encontramos verdaderamente nuestras verdades y nuestros miedos más ocultos.
    En medio de la agonía de mi compañero, a quien amé y alenté en sus peores momentos, recibí la noticia de tu problema de salud y fue tan terrible que la coraza de mujer fuerte que supuestamente demostraba se desmoronó en un instante, siento hoy que mi vida es otra, que el tiempo no pasa por pasar y que cada nueva experiencia y cada nueva vicisitud lejos de fortalecer, debilita.
    Gracias a Dios que la noticia contigo quedó allí, en ese terrible momento de desesperación que sufrí.

    Gracias por el homenaje que haces a Alejandro, a quien no conociste personalmente, pero con quien hubieras podido intercambiar sin ninguna dificultad.
    Su corta vida fue deshecha en sólo 4 meses de desesperante agonía, ya descansó de ella – como siempre se dice – pero su pérdida ha dejado una estela de huellas imborrables para todos los que estuvimos cerca de
    él.

    Quiero desde aquí, me permitas aconsejar a todos a no temer revisar sus problemas de salud, pueden ocasionar miedos, sustos, incertidumbres, pero pueden evitarse muchos males mayores, cuando a tiempo se descubren ciertos padecimientos que hasta en los peores casos, tienen diversas soluciones.

    Gracias hijo mio, por tus llamadas, por tu constante preocupación, por tu apoyo y por tu cariño.
    Un abrazo muy, muy fuerte….TE QUIERO HIJO!!!!!

    Tu mamá

    • Señora Lidia siento mucho la gran perdida de su hijo, yo estudié con él en la lenin y era un gran amigo y un chico extraordinario para todos los que les conocimos. Ojalá pueda superar este terrible dolor y si es preciso puede contar con muchos como yo que estoy dispuesto a ayudarle en lo que sea, un saludo desde España , Ariel

  4. Belleza en este post. Siento mucho todo lo sucedido. Lo siento mucho por ti, tus sueños, y sobre todo por tu madre. Lo siento de veras.

  5. Estoy inmensamente abatida e indignada; Los violentos, esos malditos salvajes insensibles.

    Esos idiotas que por avaricia matan a todos sin sensibilidad, aquellos que matan, matan, y matan sin ser juzgados, aquellos que le quitan esa libertad de expresión al mundo, aquellos que, le cierran las puertas a los sueños y la paz, aquellos, aquellos que merecen morir de verdad.

    Aquellos a los cuales no les importa en lo mínimo denigrar a un país como este.
    En el que los inocentes, soñadores, idealistas, creativos, cultos, dignos de ser reconocidos, son tomados como locos, torpes, o irreales.

    Completa es mi aberración por aquellos seres vivientes, que aportan basura y violencia a la humanidad, en lugar de seguir en un proceso pacífico.
    Que como bien dijo Mahatma Ghandi, la violencia es el miedo a los ideales de los demás, que en su caso era que no lo robaran, y definitivamente, aunque en ese momento no lo quería, sobrevivir.

    Sin siquiera saber quien es, lo asesinaron, matando sus sueños, sus ideas, a otra joya más en el mundo.

    Estoy completamente triste, enojada, abatida, indignada, enferma, asqueada y totalmente frustrada con la muerte de Félix Hangelini, me da verguenza pertener a México por gente como la que lo mató, y le da una imagen erronea al mundo de lo que somos.

    Realmente siento profundamente lo acontecido, aunque no lo conocía, me causa un dolor inmenso, lo siento por ti, por tus amigos, por tu familia, y por todos los que en el mundo no pudieron conocer tu obra.

  6. Por el impasse de un guerrero……!!!!

    A su Madre, familiares y amigos, si pudiera ser posible, acompañarlos en su dolor e indignación……
    No hay palabras suficientes que puedan confortar la tremenda amargura de esta dura prueba…

    Nada es en vano…..

    Por que nos corresponde a los vivos, restaurar la luz que los muertos en su ceguera han querido extinguir….
    Por que hay luces que jamás se extinguen….Y el recuerdo de ello, nos obliga a mirar y entrar con valor al bosque personal e interior que hay en cada uno de nosotros; Así como lo hizo este joven guerrero idealista que procuro, cultivo y compartió su pasión, sensibilidad, creatividad y talento…..con este mundo, con esta vida, con este bosque….

    Le debemos a este noble Ser que se ha ido; ser también creyentes, para contemplar el bosque, entrar en él, extinguir sus sombras y dragones, explorando sus caminos y comprendiendo que lo que esta vivo, se perpetúa, vivirá por siempre, como las palabras viven, como el bosque vive…..

    Así como este amante de las letras, del bosque y de la vida nos enseño con su existencia…… Seamos también amantes exaltantes de esa vida que el vivió!!!….

    Por que nada es en vano…….encontremos en este bosque hoy sombrío, los caminos de: la resignación, de la Paz, de la Justicia, del Perdón y del Amor…..

    Más dicha que dolor hay en el mundo,
    Más flores en el BOSQUE que rocas en el mar,
    Hay mucho más azul que nubes negras,
    Y es mucha más la luz que la oscuridad,
    Digan lo que digan, digan lo que digan,
    Hagan lo que hagan, los demás !!!!!

    Son muchos muchos mas, los que perdonan,
    Que aquellos que pretenden a todo asesinar,
    La gente quiere paz y se enamora
    y adora lo que es bello nada mas…..

    Y digan lo que digan, digan lo que digan,
    Hagan lo que hagan, los demás….!!!!!

    Hay mucho mucho mas amor que odio,
    Mas besos y caricias que mala voluntad,
    Los hombres tienen fe en la otra vida,
    Y luchan por el bien no por el mal….

    Digan lo que digan, digan lo que digan,
    Hagan lo que hagan, los demás..!!!!!

  7. Felix, tanto hablamos de tus problemas de salud y después no fueron nada. Necesitaré muchos meses y años para acostumbrarme a tu ausencia al otro lado del hilo telefónico. Te quiero mucho todavía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: