ALMAS EN EL AQUERONTE

¿Sabéis de aquellas almas que eran encerradas en el Aqueronte por los siglos de los siglos? Siempre lo he visto como una hermosa metáfora de aquellos que están condenados a padecer una y otra vez las mismas historias, como en el mito de Sísifo, las mismas circunstancias. Recuerdo, cuando era estudiante universitario, que mi profesora de latín (Luisa Campuzano, para más señas) me llamaba por el verso de las Geórgicas (2, 490) de Virgilio, cuando se refiere a Tito Lucrecio Caro y su obra De rerum natura:

Felix, qui potuit rerum cognoscere causas,
atque metus omnis et inexorabile fatum
subiecit pedibus strepitumque Acherontis avari.

Desde entonces me siento, más que el “Felix qui potuit” que me llamaban mis amigos, aquella alma que tenía horror al Aqueronte y que tarde o temprano sería lanzada, sacrificada a él…

… y recuerdo ahora este cuadro, Almas en el Aqueronte (1898), que descubrí en el museo Belvedere de Viena, en mayo de 2008, de un pintor húngaro hasta entonces desconocido para mí, Adolf Hiremy-Hirschl (1860-1933). Tiene esa impronta de lo tenebroso, inquietante, que tanto me atrae de la pintura. Con ese amasijo de almas muertas, algunas resignadas, otras clamando, todas siendo conducidas por Hermes. La atmósfera te engulle inmediatamente por su gran formato y las tonalidades. Mientras otros se regodeaban con Egon Schiele o Gustav Klimt, yo me pasaba observando minuciosamente este cuadro, que fue la verdadera revelación y una de las causas por las que amé Viena.

Creo que yo sería como ese niño desnudo, al centro del cuadro, con los ojos cerrados, que ya no espera, agotado, ensimismado, diminuto, perdido en su propia fatiga. Sin importarle que a su espalda todos supliquen al dios.

~ por Félix Hangelini en febrero 12, 2010.

2 comentarios to “ALMAS EN EL AQUERONTE”

  1. Hola,
    ¿Cómo traducirías esos versos de Virgilio al español? He encontrado traducciones al inglés y entiendo algo así como “Dichoso aquel que era capaz de comprender la causa de las cosas y pisotear todos sus miedos…” y hasta ahí me queda más o menos claro.
    Muchas gracias. Tu blos es muy interesante. Saludos
    F.

  2. Hola Fer, y bienvenida a este pequeño espacio (abandonado por las ocupaciones, pero pronto será retomado). Cuando estuve en la universidad no sólo me aprendí de memoria el verso -a tanta insistencia de mi profesora, me hizo gracia- sino también su traducción. Sería algo así como:
    “Feliz aquel que pudo conocer la causa de las cosas, y holló bajo su planta todo temor, y el hado inexorable, y el vano horror al Aqueronte avaro.”
    Gracias a ti por leer(me).
    Un saludo.

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