LA JAULA VACÍA

A Laia (2004-2009).

El dolor tiene un chillido intenso.
Por dentro del dolor pasan
el pájaro nocturno, una gacela, el ciego
centellear de la hierba.
Por dentro del dolor, que es una rama pesada,
que es una hoja al fin, y un horizonte escrito
y un sombrero.
Más tarde habrá poco que ver. La sombra
se hará sobre el café. La calma
se multiplica en la prisa del verano. El cielo
clama una pequeña batalla. El lento
resplandor donde no empieza nada
no desvanece. Miro
la jaula vacía y el mañana de estos cinco años,
el silencio sobre los largos barrotes,
la rueda infinita de tanta soledad donde han muerto también
los que han pasado. Estoy,
no obstante, lejos
mirando hacia la carretera
creyendo que en cualquier parte podrás estar
tímida y limpia, como al principio,
pálida y lila,
en el minuto en que inevitablemente
fuiste atada a estas invisibles manos
que aún te detienen.
 
                                 No quiero decirte
alma, nada más: tan sólo
buenas noches.
(Así, sin color.
Así, sin música.)

Félix Hangelini, 2009.

~ por Félix Hangelini en junio 23, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: